DESDE EL NORTE La paz me despierta y el sol me levanta Me abriga el cálido amor de la compañía. Cuerpos cansados y caras relajadas. Sonrisas, risas, carcajadas. Esto sigue, no se acaba, un sinfín del momento Emociones expuestas, intimidan, me curan De todo mal sin siquiera pedirlo. La altura y las montaña me indican que estoy lejos de casa pero yo me distraigo en el paisaje que estoy siendo parte. El sol quema y el viento lo cesa La luna ilumina, estrellas acompañan con miradas de ojos inundado de belleza De la naturaleza. Intercambio, música que abraza, juegos, Compartimos ideas, aprendemos, Nos encariñaos y nos olvidamos quienes somos Para identificar al otro. PÉRDIDA Recuerdos a la hora del té Dulzuras ardiendo Nostalgia que resbala en múltiples pasos Mujer majestuosa, ¿quién como ella? Solitaria de sus palabras Mirada atravesando más allá de la imaginación Perfume a sencillez Su voluntad de complacerte los caprichos. Ausencia de tu i...
Desconcierta la elección de una imagen que no está entre las propuestas.
ResponderEliminarEs un relato poco trabajado. El tono y los modos del narrador resultan discordantes: por momentos, exhibe formalidad y un uso cuidado de las palabras; en otros, lo exagerado y burdo (como si se esforzara por sonar gracioso). Esto desorienta al lector de un cuento tan corto, que pasa bruscamente de uno a otro.
El tiempo es lineal, ya que lo que se pretende flashback no es más que un recuerdo del protagonista.
Es pobre el uso estético del lenguaje. Repensar extrañamiento y uso de artificios.
Rever vocabulario (repeticiones), ortografía (tildes), puntuación.
Nota: 6