Poemario de Francisco Juárez


Brisa de tormenta

Biografía

Francisco Juárez nació el 12 de Marzo de 2002 en Buenos Aires, Argentina. Al ser de familia de clase media  tuvo la oportunidad de asistir a una escuela primaria privada, bilingüe y muy exigente. Al terminar la escuela primaria decidió cursar en una secundaria pública ya que quería abrirse a nuevas personas, y a una formación distinta. El Liceo 9 “Santiago Derqui” fue la escuela elegida. Al llegar a 3er año eligió la orientación de Ciencias Sociales ya que pensaba que era lo que más le interesaba, pero al pasar los años se dió cuenta que en realidad lo que más le gustaba es la matemática y la física, por lo que decidió estudiar Ingeniería Informática en la UBA.  Este su primer libro de poemas publicado en Noviembre de 2019, con apenas 17 años.











Prólogo

Hay algunos autores que expresan en sus versos únicamente lo que les ha ocurrido en la vida, por ejemplo el caso de sus amores o sus desdichas, convirtiéndose en autobiográficos. Otros autores hablan no solo de experiencias personales, sino también de ficticias o recrean situaciones. Estas formas de hacer poesía me parecen extraordinarias, ya que muchas veces se crean piezas únicas y de gran belleza. Finalmente estoy yo, un chico de 17 años que intenta plasmar sus reflexiones filosóficas en forma de poema.
Suelo escribir basándome en mis conclusiones, o inspirandome en diferentes autores, como  Pascal o Camus por ejemplo, también utilizo mis dudas (generalmente filosóficas) y sentimientos, les intento dar un sentido o hacer que el lector se sienta identificado, o por lo menos que al leerlo se preocupe.
La inspiración es rara ya que nunca estamos totalmente seguros de donde proviene, hay veces que sin intentar pensar en algo definido, surge la inspiración, otras veces puede aparecer al leer, o al soñar. Por eso no puedo decir que tengo una fuente de inspiración única, mis ideas casi siempre provienen de mis pensamientos o, como dije antes, de leer a grandes escritores.  Algunas veces aparece una gran idea que puede ser utilizada a la hora de escribir, pero otras veces solo aparecen las rimas. Combinarlas, es un arte que apenas intento, y este libro es una muestra de eso.





Capítulo I

 

“La vida es un sueño. El despertar es lo que nos mata.”

Virginia Woolf












Me observan en silencio,
de noche,
interrogandome.
Y mi cabeza
se llena de miedo
y vientos 
de tormentas por venir.




Miro el alba,
me quedo inmóvil.
Todo se torna anaranjado,
mientras
el sol,
¿Huye desesperado?





El tiempo
lleno de vacíos,
¿Acaso es un constante refluir?
¿O un simple oxímoron?







Una vida nace y una vida muere.
Un corazón late y un corazón se detiene.
Un cuerpo crece y un cuerpo envejece.
Hoy soy, pero mañana ¿seré?







El paso constante
despiadado y redundante
Tan insignificante.
Es como un grano de arena
¿Acaso vale la pena?






Aunque mueras, la vida seguirá.
Es perpetua y nada la detendrá.
Valiéndose de nosotros 
hasta el infinito seguirá.
Contigo o sin ti, la vida va a continuar,
porque nunca se para,
siempre se dirige a algún lugar.




Veo el mar
etéreo y silencioso.
Agravando mi pena me apoyo  
mientras admiro su inmensidad
tan inhumana y trascendental.






Capítulo II


“Es, pues ser miserable, el hecho de sentirse miserable, pero es ser grande el hecho de conocer que se es miserable. Tales miserias no previenen sino de la grandeza misma.”
Blaise Pascal



Las vagabundas plumas
de un cerezo dormido
arrastran placeres perdidos.
Sin tiempo
y con desvelo,
cicatrizan 
los recuerdos.




Quisiera desaparecer, esfumarme,
esparcirme en el aire,
ser nada, no sentir, no pensar.
No quiero volver a sentir,
no quiero volver a extrañar
pero sobre todo,
quiero volverte a encontrar.




Las partes y el todo
se enredan en el sillar,
simétricas y simbióticas
se atraen hasta colapsar.







Mi miedo es mi miseria.
Mi miseria es mi miedo.
Mi miedo es no ser,
Desaparecer.
Mi miseria es saber
lo diminuto que soy
en la infinidad. 




Quizás el resto
no le de importancia
al valor de la ignorancia.
Quiero rebobinar
volver para no saber
lo inmenso
del conocer.




El estruendo

es la conciencia
es la miseria,
es el preciso momento
de darme cuenta 
de mi breve
existencia.



Por fin recurro a Dios
Y el no me responde
O se ha ido o se esconde
O no tiene explicación
¡Ayúdame por favor!
¿O eres acaso,
un simple actor?




Repitiendo su dulce horror
se acerca el inevitable vacío,
hueco
y eterno.
Yo, que vengo del pasar de páginas
veo al tiempo como un pasar de ánimas.









Capítulo III


“En mitad del invierno encontré en mí un verano invencible.”
Albert Camus








Las tormentas explotan mi cabeza,
las dudas explotan mi cuerpo,
el pesar explota mi alma.
El alivio y el terror me susurran
que la muerte acabará con todo,
que ya acabará todo.





La vida se presenta como un desafío
que hay que enfrentar.
La vida se presenta como un vacío
que hay que soportar.
Aunque alguna vez me he perdido
y en mi mente me he rendido
me he determinado
a encontrarle un sentido.



Miedos
responsabilidades
la carga de la vida misma
el viaje hacia ninguna parte.
La vida,
efímera y aburrida.
O la muerte,
inquietante y cíclica.
¿Tiene acaso una salida
este laberinto?

Finalmente llegó,
el tan esperado tiempo,
al fin,
en paz
al fin,
sin dudas
al fin,
sin mi.



Intenso cual la llama
quemo, abraso y me consumo.
Me disperso como el humo

y al volar ya no me abrumo.

Comentarios

  1. Gracias por el compromiso, la constancia, las palabras, la escucha. Y dar vuelta la página, seguir, seguir, con toda la vida por delante.

    "Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.
    Que nunca se te venga el techo encima y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan.
    Que siempre tengas palabras cálidas en un frío anochecer, una luna llena en una noche oscura, y que el camino siempre se abra a tu puerta."
    (Oración irlandesa)

    ¡Buena vida!
    Graciela
    NOTA FINAL: 8

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