DESDE EL NORTE La paz me despierta y el sol me levanta Me abriga el cálido amor de la compañía. Cuerpos cansados y caras relajadas. Sonrisas, risas, carcajadas. Esto sigue, no se acaba, un sinfín del momento Emociones expuestas, intimidan, me curan De todo mal sin siquiera pedirlo. La altura y las montaña me indican que estoy lejos de casa pero yo me distraigo en el paisaje que estoy siendo parte. El sol quema y el viento lo cesa La luna ilumina, estrellas acompañan con miradas de ojos inundado de belleza De la naturaleza. Intercambio, música que abraza, juegos, Compartimos ideas, aprendemos, Nos encariñaos y nos olvidamos quienes somos Para identificar al otro. PÉRDIDA Recuerdos a la hora del té Dulzuras ardiendo Nostalgia que resbala en múltiples pasos Mujer majestuosa, ¿quién como ella? Solitaria de sus palabras Mirada atravesando más allá de la imaginación Perfume a sencillez Su voluntad de complacerte los caprichos. Ausencia de tu i...
Por escurridiza y distante, para mí, en este tiempo compartido, celebro tu voz que tan poco se ha hecho escuchar en clase y a la que hoy soltaste para hacerla palabras con forma de libro. Buen trabajo, interesante e intenso.
ResponderEliminarGracias por este libro y la voz de vos compartida.
“tienen cuerpo las palabras tocan y son tocadas
son caramelos se las puede lamer chupar mamar
hierven como peces en un estanque tropical
tienen tantas formas como las valvas según las rocas a que se adhieran
pero importa mucho más lo que contiene su nacarado seno
la vida deliciosa frágil del ser que las habita
son transparentes para que resplandezca su contenido
son crisálidas clavos ardiendo
granadas que revientan en la mano si no se arrojan a tiempo
sólo viven para morir
son pilotos suicidas
perecen al tocar su objetivo
la poesía es uno de esos objetivos
uno de los nombres del hombre”
Buena vida.
Graciela
NOTA FINAL: 7